En 1940 se encargó el diseño de un crucero ligero cuyo principal objetivo era apoyar a los destructores en operaciones de ataque, reconocimiento, patrullaje y asalto. Para cumplir estos objetivos era necesario incorporar un blindaje fuerte, un posicionamiento ventajoso de todo tipo de artillería, alta velocidad y alta capacidad de supervivencia. Se presentaron dos diseños preliminares, con seis y nueve cañones principales de 152 mm. El proyecto resultante se llevó a cabo, pero nunca se implementó debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial.