El proyecto surgió como respuesta a la información que se fue conociendo sobre las características de los acorazados que se planeaba construir en Alemania. Uno de los planes era un desarrollo posterior de las clases Richelieu y Gascogne, armadas con tres torretas de cuatro cañones que albergaban cañones de 380 mm. Sin embargo, los buques nunca fueron puestos en grada debido a la derrota francesa en la guerra.