En 1908, surgió en la Armada de los Estados Unidos un debate sobre la posibilidad de pasar a utilizar un calibre mayor para los cañones de los acorazados, inspirado en el ejemplo británico. Para ahorrar tiempo en la conversión de la infraestructura y evitar esfuerzos de diseño adicionales, se tomó la decisión de mantener el calibre principal de los acorazados en construcción en 305 mm, aumentando el número de cañones a 12. Al entrar en servicio, el USS Wyoming asumió el papel de buque insignia de la Flota del Atlántico y participó activamente en la ocupación de Veracruz. Durante la Primera Guerra Mundial, el acorazado reforzó la flota británica trasladándose a Scapa Flow. Luego escoltó convoyes y realizó patrullas en el Mar del Norte.