Los vínculos entre el régimen fascista en Italia y los franquistas se estrecharon después de que estos últimos se proclamaran vencedores en la Guerra Civil Española. Estos vínculos también se manifestaron en el ámbito de la construcción naval: España tenía previsto aprovechar los últimos avances de la construcción naval italiana en un esfuerzo por reforzar su flota. La empresa italiana Ansaldo proporcionó a España tres proyectos de cruceros pesados que se diferenciaban entre sí por la composición de su armamento. Una de las opciones incluía cuatro cañones dobles de 203 mm.